Diciembre del 2012, después de varios meses de espera, de arduo trabajo y preparación, por fin partimos detrás del sol que se ocultaba frente a nuestro horizonte. Mi hermano Ricky y yo, emprendimos el largo viaje desde Houston hacia los diferentes Parques Nacionales y ciudades cosmopolitas que el Oeste de los Estados Unidos tiene que ofrecer.

 

Cruzar el vasto estado de Texas tomo tiempo y dedicación, ya que el paisaje no se altera en casi nada, lo que hace el viaje un poco aburrido y agotador. Entrando en el estado de Nuevo México, el paisaje empieza a tomar otra forma, sigue siendo desértico pero es más rocoso y  la tierra tiene un color rojizo muy llamativo debido a la constante oxidación de hierro en las rocas primitivas de la zona.

 

A medida que nos aventurábamos más adentro del estado de Nuevo México, la altura sobre el nivel del mar era mayor y el viento era sumamente fuerte. La noche nos cayo de sorpresa y decidimos detenernos en una estación de descanso para los automovilistas. Inmediatamente al estacionarnos, se produjo una ventisca, algo similar a los vientos de un huracán pero con nieve y un viento helado. Esa noche fue la primera de tantas en la cual dormiríamos bajo una temperatura a la cual no estábamos acostumbrados, de hecho, dormir era casi imposible, no únicamente porque estábamos a una temperatura de bajo cero grados, pero porque el equipaje no nos permitía recostar el asiento, lo cual nos obligaba a dormir sentados.

 

Por la mañana, todo a nuestro alrededor solo tenia un color, el hermoso blanco de la nieve reinaba el horizonte. Encendimos el coche (automóvil) para que se calentara mientras nosotros nos congelábamos yendo al bañó a lavarnos los dientes. Ya estando en ruta, el trayecto se hizo lento debido no solamente a la nieve acumulada en la noche, sino al hielo que se formo en capaz encima de la carretera, lo cual lo hacia extremadamente peligroso. Al principio no hacia caso de los demás automovilistas que iban a una velocidad muy lenta, pero cuando comencé a ver los accidentes ocasionados por el hielo, decidí unírmeles para que no nos pasara algún accidente.

 

El día paso, la luz del sol empezaba a desvanecerse y nosotros apenas íbamos cruzando la línea estatal del estado de Arizona, nuestra siguiente parada aun estaba a varias horas del lugar donde estábamos. Decidimos seguir y descansar ya que hayamos llegado. De pronto, nos encontrábamos en una tierra épica, una tierra legendaria, tierra donde se forjaron muchas batallas entre los pueblos Nativo-Americanos y el ejercito de los Estados Unidos, la tierra de la Nación Navajo. Llegamos casi a media noche, hacía un frío tremendo y aun teníamos que buscar un lugar donde dormir, ya que no queríamos dormir en el carro. Encontramos un lugar donde había cabañas y zonas para acampar. Tardamos una eternidad en establecer el campamento debido a que no teníamos mucha luz, pero sobretodo, el terrible frío al que no estábamos acostumbrados no nos permitía movernos, en especialmente las manos, las cuales no nos respondían como deberían.

 
El Valle de los Monumentos - Dic 2012

Decidimos hacer una fogata para calentarnos mientras instalábamos el campamento, además para cocinar algo de comer ya que nos moríamos de hambre. Fue un poco complicado hacer una fogata y mantenerla ardiendo, ya que la leña era muy gruesa y el fuego no agarraba. Ya que empezamos a cocinar y los aromas se esparcieron por el aire, “Don Gato y su Pandilla” se nos unieron para tratar de obtener un bocado a cuesta de nuestra caridad. Ya con la barriga llena, decidimos irnos a dormir porque el frío no era muy amigable que digamos.

 
Mucho viento y frio - Valle de los Monumentos - Dic 2012

En la mañana siguiente, nos levantamos temprano para ir a bañarnos y recorrer el maravilloso Valle de los Monumentos (Monument Valley). El paisaje es increíble ya que alberga unos de los fenómenos mas impactantes formados por la naturaleza. El efecto de la erosión ha formado magnificas esculturas talladas a lo largo del tiempo, las cuales emergen en la base del valle del Pueblo Navajo. "Tsé Bii' Ndzisgaii,” como los Navajo le llaman, significa Valle de las Rocas. Este vasto valle desértico ha sido parte de un innumerable listado de películas que han forjado una imagen del “lejano oeste.” La primera vez que vi este paisaje, no fue en una película de John Wayne o Clint Eastwood, sino en Forrest Gump, cuando decide detenerse después de haber estado corriendo por varios anos, pero bueno, esa es otra historia.

 

Para desayunar, fuimos a un restaurante local donde servían comida típica del Pueblo Navajo, aunque para ser honesto, todo en el menú me parecía familiar, con excepción del famoso pan-navajo, el cual estaba delicioso, pero termino haciéndome daño en el estomago. Decidimos ir a recorrer el valle y tomar extensivamente fotos de diferentes puntos del hermoso paisaje. Al anochecer, decidimos dejar el lugar y emprendimos el camino hacia el suroeste, rumbo al impresionante Gran Cañón. Estando a menos de una hora de camino, doblamos en una de las carreteras que te lleva al parque, pero debido a una tormenta de nieve, el paso se cerro y tuvimos que regresar a la carretera de donde veníamos para después tomar otras rutas que nos pudieran permitir llegar a nuestro destino. Esa desviación nos tomo un poco más de tres horas, pero cuando llegamos, ya no había ningún guardabosques en la entrada y accedimos al parque sin costo alguno.  Había tanto hielo en el estacionamiento que era complicado conducir sobre el. Decidimos quedarnos a dormir en el automóvil una vez más, aunque no éramos los únicos, esta vez, había otros “locos” haciendo lo mismo.

 

El Gran Cañón - Dic 2012

Al amanecer, decidimos ir a tomar un baño para después ir a obtener los permisos para hacer senderismo y poder acampar abajo en el cañón. El guardabosques nos dio el permiso y nos aconsejo que no iniciáramos el trayecto ese día debido a que ya era muy tarde para empezar. Solamente eran las 2pm, lo cual se nos hizo exagerado y decidimos no hacer caso del experto. Fuimos al coche por nuestras provisiones para la aventura de tres días y el equipo de acampar. Ya entrado en el sendero “Bright Angel,”el cual nos llevaba a más de 1.5km de profundidad, nos arrepentimos de no haberle hecho caso al guardabosques. Estaba obscureciendo y aun no habíamos llegado a la mediación del lugar donde íbamos a acampar. No obstante, el peso que traíamos en las mochilas era demasiado. Traíamos aproximadamente entre 30-40kg de peso encima. Ya con poca visibilidad, nos topamos con el campamento “Indian Garden,” el cual esta a mediación del trayecto. Hablamos con un guardabosques y nos permitió establecer nuestro campamento ahí. Teníamos demasiada hambre y estábamos exhaustos, sin mencionar que hacia mucho frío. Por la mañana, dejamos todo en el campamento con excepción de nuestras cámaras y algo de provisiones para ir a explorar parte del cañón. Tardamos un par de horas para lograr bajar hasta donde se localizaba el río, que era donde inicialmente íbamos a acampar. El regreso fue un poco difícil porque teníamos que subir el trayecto que habíamos descendido, pero lo bueno es que solo traíamos agua y el equipo de fotografía, el demás equipo estaba en el campamento. Por la noche, el guardabosques nos dijo que una tormenta de nieve se acercaba, pero debido al nivel del mar donde el campamento estaba localizado, lluvia era lo que nos iba a tocar. Dicho y hecho, la lluvia empezó a caer, el viento empezó a soplar y el frío nos invadió por completo. Ya en la mañana, decidimos darle las gracias al guardabosques y emprender el largo viaje del ascenso. Nunca en mi vida había sufrido tanto como cuando íbamos ascendiendo el cañón. La razón por la cual estábamos sufriendo era obviamente el peso exagerado que íbamos cargando sobre las espaldas, era demasiado. Una ampolla se me formo arriba del talón y cada vez que daba un paso era insoportable el dolor. En ese momento solo deseaba que un helicóptero viniera a rescatarme.  Después de varias horas, 2 litros de sudor y 100 lagrimas de dolor, por fin logramos ascender el cañón, aunque para mi fue como si hubiese subido a la cima del Everest. Cuando llegamos al automóvil, nos sorprendimos a ver que el agua embotellada estaba sólida como una roca. Un guardabosques nos dijo que las personas que hacen el recorrido juran dos cosas: les encanto y van a regresar o les encanto pero nunca más volverían a hacer el recorrido.  En mi caso, me fascinó el cañón y pienso regresar en otra ocasión pero con menos peso en mi mochila.

 
Con Richard en el Parque Safari de San Diego - Dic 2012

Después de tan arduo trabajo tratando de ascender el cañón, necesitábamos comida urgentemente ya que habíamos quemado aproximadamente unas 10,000 calorías.  Nos paramos en un restaurante de comida rápida a las afueras de un pueblo y devoramos un par de hamburguesas con mucha facilidad. De ahí partimos hacia San Diego para visitar de sorpresa a unos tíos. Al día siguiente por la tarde, por fin arribamos con mi tía Pipa y Richard, los cuales nos llevaron a recorrer el parque safari de San Diego y muchas cosas más. Solamente estuvimos dos días ahí, pero fueron fenomenales, la pasamos de maravilla con un clima mucho mejor al que habíamos pasado las ultimas noches. Nuestro siguiente rumbo eran dos parques nacionales ubicados en la Sierra Nevada de California. Una vez más, llegamos de noche a nuestro destino, así que decidimos dormir en el coche ya que estaba lloviendo y hacia mucho frío. Por la mañana, ascendimos a la montana en el coche, pero tuvimos que detenernos a ponerle cadenas a las llantas ya que era peligroso andar sin ellas bajo ese tipo de ambiente. El Parque Nacional Sequoia tiene a unos de los organismos vivientes mas grandes del planeta, los secuoyas. Estos árboles crecen a una altura media entre 50m a 85m y de 5m a 7m de diámetro y llegan a vivir miles de años.

 
El arbol mas grande del mundo - General Sherman - Dic 2012

 
Parque Nacional Sequoia - Dic 2012

Al descender del parque, emprendimos el rumbo hacia el otro parque nacional, Yosemite. Llegamos en noche buena como a eso de las 11pm. Había mucha nieve, un cielo despejado lleno de estrellas y un frío seco. Decidimos establecer un campamento sobre la nieve para poder refugiarnos del frío y poder hacer una fogata para preparar la comida que habíamos comprado unas horas antes en un pueblo cercano al parque. Ya que instalamos la casa de campaña, mi hermano empezó a cocinar la carne y el todo el lugar se lleno de un aroma delicioso. A lo lejos podíamos escuchar los aullidos de los coyotes, las estrellas se veían en todo su esplendor y nosotros estábamos por disfrutar los mejores bistecs que jamás habíamos deleitado. Empezamos a contar historias y de pronto nos entro algo de miedo ya que estábamos en territorio de osos. Pero bueno, al parecer están en época de hibernación.

 

Al amanecer, quede impactado con la belleza del lugar, el cual esta rodeado por formaciones rocosas que han sido erosionadas por el paso de glaciares al pasar de millones de años. Lamentablemente, tuvimos que partir al segundo día debido a que una tormenta de nieve había llegado e iba a durar toda la semana, haciendo imposible disfrutar nuestra estadía. La carretera por la que estábamos saliendo había quedado incomunicada por la cantidad de nieve que había caído la noche anterior. Así que tuvimos que esperar hasta que las maquinarias pesadas limpiaran  la nieve que llegaba por arriba de los tres metros de altura. Ya que logramos escapar de la tormenta, decidimos dirigirnos hacia San Francisco, haciendo una parada en una ciudad al más al sur llamada Monterrey.

 
San Francisco - Dic 2012

Al llegar a San Francisco, decidimos recorrer la ciudad en bici y a pie. Cuando rentamos la bicicleta, cruzamos el famoso puente Golden Gate en ella y subimos hasta un risco para poder tener hermosas vistas del puente y de la ciudad. Ya en la noche, nos unimos a los ciclistas de San Francisco que desde hace 20 años recorren la ciudad deteniendo a los automovilistas con la intención de hacer recapacitación sobre el medio ambiente.  Este movimiento se llama “Critical Mass” y ya se encuentra en muchas partes del mundo. Es algo súper interesante y pienso hacerlo nuevamente. Otras de las cosas que nos gusto fue la comida. En “Fisherman Wharf,” la comida es excelente, en especial los puestos ambulantes que se ponen enfrente de los restaurantes. La sopa de crema de almejas y de langosta esta deliciosa. A una cuadra se encuentra un puesto ambulante de comida argentina, “El Tanguito,” donde fuimos varias veces para deleitarnos de los sándwiches y las tradicionales empanadas argentinas. En “House of Nanking” nos deleitamos con la mejor comida china que jamás habíamos probado, eso si, hay mucha fila y el servicio es malo, pero la comida lo vale.

 
Parque Nacional Redwood - Enero 2013

El 30 de diciembre fuimos a un supermercado a comprar provisiones. Al regresar al coche 15 minutos después, la ventana estaba rota y la mayoría de nuestro equipaje ya no estaba. Nos robaron la casa de campaña, las bolsas de dormir, las esterillas, mi cámara profesional con dos de mis lentes y otras cosas más. Aproximadamente fueron unos $2000usd en perdidas, pero afortunadamente no nos paso nada a nosotros. En ese momento nos preguntábamos si debíamos de regresar a casa ya que todavía nos faltaban 2 semanas más de viaje y ya no teníamos equipo para dormir. Decidimos continuar con nuestro viaje, así que pasamos año nuevo en compañía de unas chicas que conocimos en el albergue. Al día siguiente iniciamos el viaje hacia el norte, rumbo al Parque Nacional Redwood, en donde también se encuentran varios de los árboles más grandes del mundo. Pasamos un día ahí, caminando en la avenida de los gigantes, la cual es una sección en el parque donde se encuentran árboles que miden más de 100m de altura. Al día siguiente, decidimos dejar el lugar y dirigirnos hacia el este rumbo a Salt Lake City, Utah. Cruzamos la frontera de California hacia Nevada y ya estando en la ciudad de Reno, decidimos detenernos a dormir. Ahí experimentamos la temperatura de -26°C, la cual no nos permitía dormir, así que decidimos seguir el camino en la madrugada hasta llegar a nuestro destino final. Habiendo llegado a Salt Lake City, nos dirigimos a la biblioteca central para poder hacer el papeleo con la empresa de seguros sobre el equipo que previamente había sido robado. Ahí conocimos al Sr. Clayton, quien al enterarse de nuestra situaron, decidió ofrecernos su hospitalidad y nos invito a quedarnos a dormir en su apartamento. Esa noche heló, pero no pasamos frío gracias a este grandioso señor, al cual siempre estaremos agradecidos.

 
Park City, Utah - Enero 2012

Por la mañana siguiente, llevamos a desayunar al Sr. Clayton a uno de sus restaurantes favoritos como agradecimiento por su gran gesto. Ahí nos despedimos de el y partimos hacia Park City, donde íbamos a hospedarnos tres días para hacer un poco de snowboard. La pasamos muy bien, conocimos a muchos australianos con los cuales salimos a comer e intercambiamos anécdotas y experiencias culturales. Después de varios días de duros golpes en la montana, era el tiempo de partir rumbo a casa. Salimos temprano en la mañana, cruzamos toda la parte sur del estado de Montana para luego bajar por Colorado y finalmente llegar a Houston.

 

A pesar de haber tenido la mala fortuna de que nos hayan robado, no nos impidió disfrutar el viaje. La vida sigue, siempre va a ver obstáculos en el camino, pero hay que aprender a lidiar con ellos y seguir adelante. Nosotros lo hicimos, vivimos una experiencia extraordinaria en lugares sublimes, disfrutamos de comida muy sabrosa y conocimos a personas maravillosas. Ahora solo nos queda planear el próximo viaje, y tu, ¿qué estas esperando para salir y conocer el mundo?