3/01/2015

Una pasión llamada Argentina

El Obelisco

Viento en popa, olas color plata y azul, tierras charrúas por un lado y argentinas del otro, lo único que me separa es un tal Rio de la Plata, el rio más ancho del mundo.  Mi pasaporte es sellado en la aduana y me embarco en un buque con destino a la ciudad porteña de Buenos Aires. La nostalgia me reboza y la sensación de aventura brota nuevamente por mi piel.